SONRISAS QUE ME DAN ALAS

¿Podrías relacionar sonrisas, vida y deporte? Ese es el desafío que me propuso Paula, y tengo que reconocer que me hizo bastante gracia la pregunta ya que cualquiera que la conozca lo más mínimo, sabrá que ella misma es la relación perfecta entre ello, ejemplo de vida, de pasión por el deporte y de sonrisas mágicas.

Me presento, me llamo Álvaro y puedo afirmar que… ¡¡las sonrisas me dan alas!! Si tuviera que realizar una relación rápida de las 3 cosas que mencionaba en el anterior párrafo diría, sin tener ni siquiera una noción básica de mecánica, que la VIDA podría ser un coche, el deporte sería su parte mecánica y las sonrisas serían la gasolina que hace que se mueva. La explicación es sencilla, llena tu día a día de sonrisas para poder seguir moviéndote, realiza deporte para que tu organismo funcione de la mejor forma y también dentro de la parte mecánica junto al deporte mantén a familia, amigos, conocidos que harán la función de todo el engranaje de piezas y el resumen es fácil, la vida, la carrocería puede sufrir muchos golpes en ella pero si el engranaje de las piezas está bien y seguimos llenando el depósito de sonrisas a diario el coche se seguirá desplazando.

Soy un simple aficionado al deporte, nado alguna vez, la bici me apasiona y sin ninguna duda me encanta correr, corro desde que puedo recordar pero desde hace unos años hasta ahora de una forma mucho más intensa. El deporte me ha regalado momentos únicos** e imposibles de definir con palabras, me ha hecho sentir cosas indescriptibles y sobre todo me ha hecho marcarme y superar retos que no hubiera imaginado nunca, porque el deporte es precisamente eso, es una continua superación de los límites que uno piensa que tiene y esto como veis también es una relación directa con la vida, pues es lo mismo.

Hace unos años correr una carrera de 10 kilómetros me parecía una auténtica aventura, de ahí poco a poco pasamos a la media maratón y este año en Abril corrí y termine mi primer maratón, un sueño, y digo terminé porque ese era el principal objetivo que tenía. Cuando uno asume un reto debe ser consecuente hasta el final, como suelen decir: quien lo da todo no está obligado a más, para cumplir un objetivo es imprescindible la perseverancia, el sacrificio, la dedicación y sobre toda las cosas el realismo y el tiempo, casi tanto como tener cuidado y cabeza, lo importante de una meta es el camino que nos lleva a ella y cruzarla, no el tiempo que tardemos en hacerlo.

Aparte de otras muchas cosas lo que más rodea al mundo del deporte son las sonrisas, al terminar un entreno, al encontrarte un compañero, al cruzar una meta, lo que encontrarás seguro serán innumerables sonrisas, entre todas ellas la tuya misma, sonrisas de satisfacción de energía, de ilusión, ¿os habéis fijado alguna vez la cantidad de sonrisas que encuentras mientras participas en una carrera?, muchísimas personas te animan, te aplauden, te gritan y sobre todo te sonríen, no te conocen de nada, posiblemente hay mucha que ni siquiera espera el paso de un conocido pero a pesar de eso están ahí para darte ese aliento que necesitas, y eso, es absolutamente impagable.

En fin, no podría explicar lo que siento al ver una sonrisa sincera, me revuelve por dentro, podría hablar durante horas de ello, la relación con las sonrisas es algo muy importante y vital a nivel personal por lo que significan para mí, pero si tengo algo claro y por resumirlo de alguna manera es que hacen que encuentre motivos más que de sobra para seguir adelante, para continuar superándome a mí mismo, para dar un paso mas allá y para alcanzar los retos que me proponga porque las sonrisas me dan alas.

Álvaro.
@alvaro_kms


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