NEVER EVER GIVE UP

Cuando me preguntan que soy o cómo me veo a mí mismo siempre respondo lo mismo: “Soy un hambriento de vida, un fanático de mi familia, un apasionado de mi trabajo y un amante del deporte”. Perdí a mi madre cuando tenía sólo 17 años y a mi padre hace escasos 3 años. Sin duda alguna esos acontecimientos han marcado mi vida y la visión que tengo de la misma. Ahora la intento vivir al máximo y ese es mi leitmotiv diario. El objetivo principal en todo lo que hago es disfrutar del proceso con independencia de los resultados. Y es que pretendo morir contento y con la sensación de haber hecho todo lo que he querido y me propuesto hacer.

El deporte es mi hobby, es una válvula de escape que me permite vivir de una manera saludable, saciar mi sed de superación y afrontar la vida de una manera positiva. Con el deporte he aprendido a sufrir, a soportar el dolor físico, a controlar mis emociones y a superar mis miedos**. He aprendido que rendirse no es una opción y que a veces cuando lloramos, lo hacemos de alegría.

Empecé a correr y practicar triatlón hace escasos 5 años.  En ese tiempo he pasado de ser un “sedentario” de sofá a finalizar con solvencia pruebas de larga distancia de las más exigentes a nivel físico y mental. Si alguien me hubiera dicho por aquel entonces que sería capaz de finalizar un IRONMAN (triatlón larga distancia 3,8 km nadando + 180 kg bici + una maratón corriendo) o de correr la MARATHON DES SABLES (250 km en 6 etapas en régimen de autosuficiencia en pleno desierto del Sahara) lo hubiera tildado de loco. Y es que parte de esa “locura” por la superación personal y por sentirme vivo es la que me empuja continuamente fuera de mi área de confort para auto-retarme y convertir cada reto en una apasionante aventura que siempre intento disfrutar al máximo.

No me han regalado nada y he tenido que trabajar muy duro para poder compaginar mi hobby con mi trabajo y familia. Preparar este tipo de pruebas no es fácil, tienes que invertir mucho tiempo y casi siempre tienes la sensación de estar jugando al Tetris a una velocidad vertiginosa para intentar cuadrar todas las piezas.

Tengo muy claro que con motivación, perseverancia y sacrificio te puedes permitir el lujo de soñar despierto y conseguir todo lo que te propongas. Y esa es la base de valores que utilizo para afrontar todos los retos deportivos.

Recientemente, el pasado 9 de julio, he conseguido finalizar mi tercer IRONMAN en el Campeonato de Europa de Frankfurt rompiendo por fin la tan ansiada y soñada barrera de las 10h (9h 39’) Una marca que jamás pensé que sería capaz de hacer. Han sido meses de preparación muy duros porque han coincidido con el nacimiento de mi segundo hijo. He querido tirar la toalla mil veces y abandonar, pero no lo he hecho y ahora soy la persona más feliz del mundo. Y es que dicen que detrás de una historia de éxito siempre hay una historia de esfuerzo y sacrificio. Por eso siempre no hay que dejar que el ruido de tus logros esconda el silencio de tu trabajo.

Ahora toca preparar el siguiente reto: La Diagonale des Fous en Isla Reunión (165 km, +9580 m) el próximo octubre.
NEVER EVER GIVE UP!!

MIKI BARRERO
www.mikibarrero.com
@mikibarrero


Otros posts

martes 30 junio
"No tengo fuerzas para rendirme", CaixaBank Talks, Paula Fernández-Ochoa
Leer el post