MOVERSE ES VIVIR

En mi día a día fomento y practico ejercicio físico. Es mi vida y lo necesito igual que el comer o el dormir. Desde pequeño ha sido una de las tradiciones que he vivido en mi familia y he intentado mantenerla hasta hoy. Pasé las diferentes etapas académicas y al llegar a los 17 años no tenía nada claro qué carrera universitaria iba a realizar –mi padre quería que hiciera ADE o Económicas, pero yo no quería. Los números siempre se me habían dado fatal-. Lo único que sabía 100% era que tenía que ser relacionado con el ejercicio físico. Y así hice...INEF, la especialidad de salud. Siempre he creído, pienso y defiendo que hay que moverse, mantenerse activo ya que el deporte es salud. Yo, a la que puedo, me escapo a disfrutar de la montaña, a nadar o al gimnasio.

Posteriormente hice fisioterapia, ya que lo veía un complemento ideal a mi trabajo, pero mis pacientes ya saben que les toca moverse cuando me visitan. Los pacientes siempre realizan algo de ejercicio en sus consultas rutinarias. Cuando llaman para pedir visita se les recomienda venir con ropa cómoda de deporte. Y preguntan... ¿Por qué? Pues porque mi fisioterapia se basa en una terapia activa, que incluye valoraciones funcionales, testeos musculares y se practican ejercicios sencillos que serán enviados como deberes al paciente. Incluso, si tienen dudas, se les graba en su smartphone.

Creo 100% en el ejercicio físico como tratamiento y prevención para un sinfín de problemas físicos y psíquicos. A mí me ha ayudado toda mi vida tanto en lo personal como en lo profesional. ¿Por qué no te va a ayudar a ti? Además no es algo sólo subjetivo, hay un montón de evidencia científica contrastada hablando maravillas de algo tan simple como el moverse. Hemos de ser capaces de desconectar de lo que nos influeye negativamente. Buscar actividades que nos hagan sentir y disfrutar de lo que hacemos. Yo disfruto enormemente corriendo. Empecé hace 20 años corriendo por el asfalto hasta el año 2011, cuando corriendo la San Silvestre Vallecana me lesioné la lumbar y decidí cambiarme a la montaña. Mi vida dio un giro radical de 180º.

Hemos de ser capaces de crear emociones positivas para el cerebro. Que éste se encuentre relajado y el organismo libere serotonina, considerada la responsable de mantener el equilibrio en nuestro estado de ánimo. A mí me encanta el ejercicio al aire libre, sentirme libre y notar que circula oxígeno por todo mi cuerpo. Y el correr por la montaña me lo aporta.

Vivimos en una sociedad que cada vez fomentamos más el sedentarismo con tanta tecnología y tanta comodidad a la hora de trabajar y vivir. Hay en día con una silla y un teléfono o una tablet podemos trabajar y gestionar toda nuestra vida.

Sigo los consejos de mi amiga Paula –la cual admiro por su buen rollo, positivismo, alegría, espíritu de superación y, sobre todo, porque tiene un corazón gigante-, vivo corriendo y vivo sonriendo. La alegría y el buen rollo se transmite y más con los pacientes. No soy un fisioterapeuta clásico de tumbar al paciente y hacerle un masaje. Prefiero que el paciente se mueva, valorarlo y ver qué está pasando. El masaje es una herramienta útil pero no es para todo -¿a quién no le gusta recibir un masaje?, pero la fisioterapia, al igual que la tecnología y la medicina ha evolucionado notablemente.

Tal y como decía el Dr. Hitzig en su alfabeto emocional hay que fomentar conductas motorizadoras de serotonina. Estas conductas con S (serenidad, sabiduría, sueño, sonrisa, seducción, sociabilidad...) general actitudes A (ánimo, aprecio, amor, amistad). En cambio tenemos el otro extremo las conductas con R (rabia, resentimiento, reproche, rechazo, rencor...) que generan actitudes D (depresión, desolación, desánimo, desesperación. Estas conductas con R generan liberación de cortisol, considerada la hormona del estrés.

Así que hay que ponerse al lado de la serotonina y disfrutar de algo tan maravilloso que tenemos que es la vida y potenciar el sistema immunitario a través de las emociones positivas. Pienso que siempre podemos agarrarnos a algo positivo para ser felices. Yo lo hago a través de una herramienta tan potente como el running, pero sirve cualquier actividad física que nos genere buen rollo. Y si es con amig@s mucho mejor.

Sólo hace falta moverse aunque sean 10 minutos al día o cambiar hábitos como eliminar el ascensor, aparcar más lejos o salir a caminar con amig@s. Hay que envejecer bien, dándole calidad a los años y no sólo cantidad. Y la ciencia ha demostrado que envejecen mejor aquellas personas activas, sociables, felices y sonrientes.

Albert García
@albertmic


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