MARATON TRAIL MOLIERES 2018

Cuando vi anunciado este maratón Trail Vielha Molieres fue un flechazo a primera vista por varios motivos:

  • En primer lugar, porque soy una auténtica enamorada del Valle de Arán y, además, porque por la fecha en que iba a celebrarse, podría tener nieve.
  • En segundo lugar, porque todo el “núcleo duro” de amigos que siempre corremos juntos teníamos muchas ganas de un maratón en alta montaña que superase los 3000m de altitud, como era el caso haciendo la cima en el Pico Molières, con un desnivel de +4100m que suponía un gran reto
  • Y, en tercer lugar, porque era un trail patrocinado por Dynafit, que es una marca con la que colaboro y me apetecía correrlo teniendo su sello.

Así que sin pensárnoslo dos veces nos inscribimos.

Y allí quedó anotado en la agenda mientras proseguimos sin más con nuestra todo menos planificada temporada en la que, sin freno ni cabeza, nos hemos ido apuntando a todos los retos que por alguna u otra razón nos atraían. ¡Somos así de pasionales! Por tanto, sin ser conscientes de ello, fueron cayeron todos los trails de @Klassmark (son un must!), la cursa del’Alba, el maratón en bici de la Sea Otter Europe (de la mano de @tacticsport abanderando la causa solidaria #NoEsNo contra la violencia de género), la ultratrail de El Cainejo, la snowrunning de Beret, los 126km de la Orbea Monegros en bici (luchando por el cáncer metastásico de cáncer de mama con el equipo solidario @retos4cancer del que formamos parte), el trail de Siete Picos en Cercedilla, fines de semana de esquí, etc…

Y llegó la fecha con alguna baja en el equipo, como era razonablemente de esperar. Pero allá nos fuimos Eugeni, Manu y yo, volcados y sintiendo como propia la ilusión y respeto de Manu de correr por primera vez un maratón de montaña. ¡Valiente por estrenarse tan a lo grande en uno como éste! Aquí os dejo su crónica, que publicó hace unos días en el blog… ¡qué afortunados fuimos por haberlo compartido contigo, Manu, enhorabuena!

“Mi primera vez [y con Paula!]”

Las expectativas del maratón eran muy altas, tanto por el enclave en el que transcurría (somos unos locos de la montaña) como por la organización, pues nos habían hablado muy bien de la 1ª edición y ésta, la 2ª, apuntaba maneras. Los últimos días de entreno y los preparativos del material obligatorio, como por ejemplo los crampones (que fueron más que necesarios!), llenaron el chat “Maratón Molieres” de ganas, nervios, risas y, por encima de todo, compañerismo, pues era un reto que queríamos empezar y acabar juntos, era un reto que iba a ser una experiencia de equipo. ¡Y así lo vivimos!

En estos casos es muy bonito ver cómo se va pasando el testigo de “sherpa” de unos a otros, según fuerzas y ánimos en cada momento. Es bonito sentir cómo cuando te flaquean las fuerzas no estás solo y cómo reconforta ayudar a un amigo y sacarle una sonrisa mientras tiras de él.

Fuimos compartiendo sensaciones, conociendo la vegetación porque Manu es un auténtico experto y nos iba diciendo los nombres y explicando las propiedades de cada una de las flores y plantas que nos encontrábamos. También Eugeni iba identificando cada montaña o valle por el que pasábamos o veíamos, como el imponente Aneto, mientras nos contaba cómo fue por allí con sus hijos la última vez que estuvo.

Y especialmente recuerdo dos tramos muy especiales:

  • El que hicimos sobre nieve, tanto de subida hasta el pico Molieres como, sobre todo, de bajada, en la que los tres, “esquiadores”, disfrutamos enormemente con los crampones deslizándonos como si fueran esquís … fue único.
  • El que hicimos por verdes crestas que inspiraban una sensación de libertad increíbles

La guinda también la pusieron algunos amigos que hicimos (Kelvin, Amadeo…) o que encontramos por el camino (Rai, Sergi, …) con quienes compartimos kilómetros, aventuras y desventuras. Maratones planteados así, como lo hicimos nosotros, tienen este componente humano en el que vives más que compites.

Eché mucho de menos a Ignasi, nuestro “sherpa” oficial, imaginándole compartiendo sus aventuras por cada pico de los que veíamos (ha subido todos los 3000 de los Pirineos!) y sus resoplidos ventilando cual, como decimos cariñosamente, jabalí ;-). También a Jordi, imaginándole superando como siempre su vértigo en alguna cresta y feliz al haber alcanzado el que hubiera sido su primer 3000m. Y, sin duda, eché de menos a Pepo, siempre con su fuerza tirando de nosotros (sobre todo de mí) en cualquier subida, imaginándole con los ojos bien abiertos disfrutando del entorno como un niño pequeño cuando descubre algo nuevo, sensación que está teniendo al vivir la alta montaña con nosotros mientras deja a un lado el crono del asfalto y de sus triatlones o ironman.

La MONTAÑA te da estos regalos, no sólo el espectáculo de su paisaje, la música de su silencio y la recompensa que sientes cuando con esfuerzo superas cada obstáculo con el que nos recibe, sino también el compañerismo y los valores que lleva intrínsecos y que se potencian exponencialmente haciéndonos sentir más llenos y, sin duda, ser mejores personas.

Enhorabuena a toda la organización del Trail Vielha Molieres, a sus voluntarios y patrocinadores como Dynafit. Nos habéis hecho disfrutar y, por qué no decirlo, soñar con más. Trazado de la carrera impresionante y trato inmejorable. Ojalá podamos repetir y seguir sumando experiencias como éstas.

“Quien ha escuchado alguna vez la voz de las montañas, nunca la podrá olvidar”.
Proverbio Tibetano

Vídeo oficial de la carrera:
Vídeo

Paula Fernández-Ochoa
@vivircorriendo
@paulafdezochoa


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