32 AÑOS DE OBSTÁCULOS

¿Y si te definieras con una frase? “Con un reto siempre a la vista.”
 

Sí, creo que esa podría ser la mejor definición de mí misma. Los retos son el motor de mi vida. Estoy enganchada a la intensidad. Siempre necesito tener un reto en mente para sentirme viva. Es probable que tenga que ver con mi historia pero cada nuevo obstáculo se convierte en el motor de mi vida.
 
Me llamo Elena Román, tengo 32 años y soy enferma de poliquistosis renal. No suena muy atractivo. Lo sé… Pero creo que es la mejor introducción para hablar de mi reto #32añosdeobstaculos.
 
La poliquistosis renal es una enfermedad que afecta en España aproximadamente a 23000 personas y a todas sus familias.  Es una enfermedad hereditaria, crónica y progresiva con una alta tasa de mortalidad 3 veces superior al resto de la población. Además el 60% de los pacientes con poliquistosis acaba padeciendo severas depresiones por las complicaciones derivadas de la enfermedad. Por desgracia existe una gran desinformación sobre la enfermedad y la visibilidad es nula. Por eso desde hace tiempo lucho por que se hable de ella, porque se haga visible, porque la gente la conozca y nos ayude a luchar por más medios, por más investigación y al fin y al cabo por más vida.
 

Y #32añosdeobstaculos va de eso. De celebrar la vida. Cuando nací, a mis padres les aseguraron que antes de los 2 años habría que hacerme un transplante de riñón. Sin embargo aquí estoy, con 32 y sin haber pasado todavía por el quirófano (bueno sí, para la miopía). La constancia, el esfuerzo, el tesón, la alimentación saludable y las ganas de vivir cada momento como si fuera el último han tenido la culpa de que todo vaya viento en popa. Y el deporte por supuesto.
 
Desde muy pequeñita practico deporte. Soy cinturón negro de kárate, me apasiona el snowboard, monto en bici, boxeo, hago crossfit y estoy completamente enganchada al veneno del running. Puede sonar a tópico pero me ha cambiado la vida. Pensar en mi siguiente reto, entrenarlo a conciencia, soñar una y otra vez con la meta; colgarme el dorsal (bendita sensación) y cruzar la línea de salida. Eso me ha cambiado la vida. Cruzar líneas de salida y de meta. Una y otra vez. Como una loca.

Este deporte me ha permitido superarme una vez más a mí misma. Romper barreras que creía imposibles de romper. Hacer que me olvide de mis limitaciones. Quererme más. Sentirme más sana cada kilómetro que corro. Más viva.
 
Por eso este año voy a celebrar la vida corriendo 32 carreras de obstáculos, metiéndome en el barro; saltando muros, arrastrándome en las concertinas y cruzando hogueras. Por toda España y rodeada por un montón de gente. Si queréis apuntaros a la aventura estáis todos invitados. Lo iré contando todo en mi cuenta de IG (@elenarorun) Nos vemos en el barro. ¿Te animas? 

Elena Román
@elenarorun


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